FotoGLZ.com @ jueves, 23 de febrero de 2012
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Axi Muniain, menos lerias.

Voy a contar una historia entretenida que he vivido a lo largo del presente año. Soy partidario de dejar que los problemas de la playa se queden en la playa, pero me ha sucedido una historia injusta en la que Axi Muniain trata de desprestigiarme como fotógrafo a cualquier precio sin conocer la verdad de los acontecimientos. No me hace ninguna gracia airear malas experiencias, quien me conoce sabe que ante todo soy una persona honrada que respeta valla donde valla y apoya el trabajo en equipo.

 

No voy a profundizar sobre como conocí a Eric Rebiere. Es un pro-surfer que por circunstancias personales lleva viviendo unos años en Galicia, supo integrarse dentro de la comunidad surfera ganándose el respeto con su forma de ser y no por sus méritos.

 

Todo comienza en Febrero de 2011. Llevábamos unos meses entrenando con las motos. Galicia es un diamante en bruto, por nuestra ubicación geográfica es muy probable que tengamos algunas de las olas mas grandes de Europa. Entre otras cosas trabajo en el mar como patrón, socorrista y buzo de rescate, conozco el verdadero riesgo y potencial de la costa gallega, lo que nos faltaba era alguien que nos motivase para buscar y surfear estas olas. Eric fue quien nos transmitió toda su energía y conocimientos para abrir un nuevo capítulo y una nueva forma de surfing con mucho potencial en Galicia, el tow-in.

 

A golpe de teléfono Eric convocó un grupo de big riders de diferentes nacionalidades con sus pilotos y logística con la intención de recorrer la costa de Galicia buscando olas grandes. Todos estaban muy motivados porque recientemente habían sido publicadas unas fotos de Axi Muniain surfeando una derecha que confirmaba el potencial de nuestra costa para el tow-in. Eric me informó sobre el grupo que había organizado y me invitó a participar, una aventura sin precedentes en Galicia, no podía dejar escapar la oportunidad de  afotar big riders escribiendo historia en nuestras olas.


 

Esta aventura ya contaba con un fotógrafo de Surf Europa y era consciente de que debía respetar la iniciativa y mantenerme al margen, al fin y al cabo yo era un invitado en ese trip. Es una cuestión de ética profesional, informé al fotógrafo de Surf Europe que yo tenia buenas fotos, pero no pensaba utilizarlas hasta que el publicase su reportaje. Este reportaje salió en verano y mis mejores fotos del trip llevan desde entonces durmiendo en mi disco duro. Como he mencionado antes entre mis principios como persona destaca el respeto, más aún entre profesionales.

 

El primer objetivo fue un spot muy potente ubicado al sur de Galicia. Los primeros días fueron de toma de contacto y entrenamiento mientras el swell iba subiendo de fuerza. Finalmente llegó el gran día, la ola no estaba perfecta pero si mutante y fotogénica. No tenia muchas opciones, si queria buenas fotos debia entrar con carcasa. Ellos me remolcaron con una moto desde las piedras hasta el pico. Masas enormes de agua que proyectaban toda su fuerza con tubos horizontales muy muy peligrosos.

 

A mi al rededor una panda de "suicidas" con jets, una ola que parecía imposible, tablas partidas y varios wipeouts que hicieron necesario una visita por urgencias.

 

Varios integrantes del grupo me transmitieron su interés por localizar la derecha que surfeó Axi pero yo no tenia ni idea donde podía ser. Tenia nociones de algunas olas gigantes en Galicia y por supuesto mucha curiosidad por saber donde estaba esa ola, pero mi ayuda era un cero a la izquierda. A raíz de esto comenzó la segunda parte de la aventura, una caravana formada por 12 personas y 4 motos de agua que se recorren la costa de Galicia literalmente de punta a punta, 2 veces. Desde Bayona hasta Ribadeo y vuelta para atrás por todo el litoral buscando alguna ola con potencial para tow-in. Mapas, cartas náuticas, gps, marineros de diferentes zonas, suferos locales, amistades repartidas por diferentes partes de Galicia... recurrí a todos los medios a mi alcance para encontrar alguna ola potente en la que se pudiera repetir otra experiencia inolvidable.

 

Evidentemente encontramos varias rompientes enormes pero ninguna con un buen tubo en el que hacer un reportaje digno de Surf Europa. El tiempo se nos echaba encima, llevábamos todo el día comiendo kilómetros y el día siguiente era el mejor de todo el swell. Se palpaba el nerviosismo en el grupo por ir contra reloj. Se acababa el día y estábamos por la zona de Costa da Morte. Una zona complicada de explorar debido a las malas carreteras y sus grandes acantilados. Los nervios y frustración se habían convertido en sensación de derrota y resignación, se ponía el sol y no teníamos claro donde surfear al día siguiente. La última opción era explorar un bajo de piedras próximo a Cabo Touriñan. Se había puesto el sol pero aun quedaba luz, desde la carretera vimos romper un tubo enorme. Saltamos de las furgonetas como conejos escapando de la madriguera, corriendo entre campos de tojo para tener una mejor perspectiva de la ola. Observando como rompían las series los surfistas dijeron: "parece algo bacheada y mutante, pero tiene tubo y es grande. Ya está... mañana surfeamos ahí".

 

 

Se terminó el día, solo había que buscar un sitio donde dormir y un puerto o playa adecuado para echar las motos. Se hizo de noche mientras buscábamos un núcleo rural donde alojarnos. Carreteras estrechas sin circulación de trafico, nadie a quien preguntar. Después de un buen rato llegamos a un cruce de carreteras y decidí parar uno de los dos coches que vi aproximarse desde lejos. La mayoría de los integrantes del grupo eran extranjeros así que asumí mi papel de interlocutor con la casualidad de que el conductor de ese coche que había parado en medio de la noche tenia una pensión / restaurante próximo, a pie de la playa de Nemiña.

 

De golpe todo era perfecto, teníamos una ola, un alojamiento, pensión completa a precio módico y buena calidad de comida. La familia nos acojio de una forma sorprendente, típico de los gallegos que nos gusta ser acogedores venga quien venga. Los vecinos de la zona estaba muy sorprendidos, parecíamos extraterrestres, gente de diferentes nacionalidades reunidos con motos, cámaras y tablas en una zona que los romanos calificaron como el fin del mundo (Finisterre). Para colmo la pensión tenia delante una parte protegida de la playa de Nemiña ideal para echar las motos, un tractor para remolcarlas por la arena y hasta un barco !!! Perfecto.

 

Nos mostraron el barco, parecía adecuado para cubrir el reportaje desde el mar y acordamos un precio por su servicio como barquero. Durante la cena le mostramos el video de la derecha de Axi, de nuevo en mi papel de interlocutor le transmití que todos estábamos intrigados por saber donde era esa ola, el barquero de Nemiña es buen conocedor de la Costa da Morte, nos explicó con pelos y señales donde era esa derecha y nos aseguraba conocer más olas como esa o incluso mejores.

 

Mi amigo Jaime y yo dormimos en la furgoneta a pié de playa. Una noche interminable. El termómetro marcaba 5ºC y la calefacción no funcionaba. Imposible descansar "esperemos que un café mañanero y la adrenalina de las olas hagan su efecto". Durante la mañana siguiente nos dedicamos a colaborar preparando todo el material en las motos, mientras algunos fueron a ver la ola que íbamos a surfear con marea baja para tantear su punto de marea correcto.

 

La jornada transcurrió emocionante, como era de esperar. Muchos metros, ola mutante, tubo potente, wipeouts, sustos, visita al hospital, tablas rotas, fotones... más de lo mismo. Todos quedamos contentos, cada cual por la parte que le toca. Dos experiencias inolvidables en menos de una semana.

 

A raíz de esta aventura germinó nuestro interés y entrega por encontrar olas gigantes en Galicia. Recibimos formación específica sobre pilotaje, rescate con motos de agua y tow-in en Praia Grande (Portugal) e hice una inversión importante para mejorar mi equipo fotográfico. Explorar rompientes tiene un riesgo enorme. En alguna de mis incursiones en alta mar nos jugamos literalmente la vida porque nos atrapó un frente de lluvia y viento con olas de mas de 10 metros. Es solo un ejemplo entre tantos... No obstante el riesgo también tubo recompensa y localizamos varias olas XXL.

  

 

Nacieron varios proyectos afines entre los que destaca el de "protección y conservación de rompientes en el litoral gallego". Sin duda Galicia tiene un patrimonio natural desconocido para la mayoría de la gente, así que decidimos unir fuerzas con un grupo de oceanógrafos para estudiar la física de estas rompientes. Este proyecto está presentado y apoyado por una importante universidad gallega. De el se extraen resultados sorprendentes que ayudarán en gran medida a la seguridad marítima y demuestra lo mucho que favorece a la economía local y la imagen que proyecta la comunidad de Galicia como destino internacional para olas gigantes. Además esto es algo que no entra en conflicto con el localismo y los surfistas gallegos porque se trata de olas atípicas que funcionan solo con condiciones extremas. Tendrá un efecto positivo a medio-largo plazo tanto para la economía, como para el turismo y el reconocimiento de nuestra comunidad.

 

Hasta aquí la parte bonita, un grupo de gente cargada de fuerza, ilusión, dando pasos lentos pero firmes para sacar algo positivo por un bien común. Hace un par de meses estaba en mi casa procesando fotos y recibí la llamada del barquero de Nemiña. Me contaba por teléfono que regresando a su casa en coche vió por la carretera el camión de Axi Muniain serigrafiado con la marca Oneil. No comprendía muy bien el sentido de esa llamada. Aproveché  para recordarle que teníamos unas ganas enormes de volver a Costa da Morte a surfear mas olas, y que ya me pondría en contacto con el para llevarle algunas fotos de recuerdo para colgar en su restaurante. De ahí a un rato me llama contándome algo completamente distinto, que se confundió de gente y se trataba de los Raz Boys. Información contradictoria, pero pasé completamente del tema ignorando lo que acababa de ocurrir.

 

A mediados de Noviembre me cuentan que circulaba por Internet otro video de Axi Munian surfeando una izquierda  en Galicia. Yo aun no había visto el video así que le pedí a Eric que me enviase una imagen para ver como era la ola. Ciertamente parecía una ola muy buena pero de nuevo ni idea donde era. Fue entonces cuando me acordé del barquero de Nemiña, dada su experiencia en el mar quizás reconocería la ola. Movido por mi enorme curiosidad le envié un mail adjuntándole la imagen de la ola y una posible ubicación en la Costa da Morte. De nuevo ignoraba lo que estaba ocurriendo y no recibí ningún tipo de contestación.

 

Se aproximaba un swell muy bueno para el Sábado 19 de Noviembre. Contacté por teléfono de nuevo con el barquero de Nemiña para informarle de nuestras intenciones de volver a esa zona en busca de olas y que me gustaría contar con el y su barco. Se mostraba distante y rechazaba mi propuesta. Muy raro. Eric me contó que le había enviado un mail a Axi para surfear juntos esa izquierda. Regresando de un viaje por Portugal ese mismo día me llama Axi Muniain a mi teléfono. Me quedé sorprendido... En primer momento pensaba que se trataba de una llamada cordial a raíz del mail de Eric, le contesté bastante contento preguntándole si nos iba a dar información o llevar a esa izquierda tan buena para surfear juntos. La conversación enseguida tornó de color acusandome de que tenia pruebas de que yo voy detrás de "sus olas" para pisarles el trabajo.

 

Cierto es que siempre tube curiosidad por las olas XXL, pero nunca para perjudicar a nadie. El barquero de Nemiña,  reenvio mi mail a Axi Muniain y se autoconvencieron de que yo era una especie de espia para extranjeros que solo buscaba el lucro con publicaciones. Ya en el primer viaje vimos la derecha con la información aportada por el barquero de Nemiña, pero no era nuestro interés copiar el trabajo de nadie y nuestro equipo surfeó otra ola más interesante. Prejuzga mi profesionalismo como fotógrafo diciendo que solo lo hago por el dinero, esto me hace bastante gracia teniendo en cuenta que llevo invertido muchisimo más dinero en equipo del que he podido percibir gracias a publicaciones. Para mi la fotografiá no es un negocio, es una de mis pasiones y como gallego jamás voy a abandonar mi curiosidad por las olas que rompen en nuestra costa.

 

Tragándome mi enfado por una situación injusta le envié un mensaje diciéndole que estaba pagando su cabreo con la persona equivocada, mi deseo era trabajar en equipo incluso en las olas que yo ya había descubierto y que nunca  habían sido surfeadas. No recibí contestación así que pasé página y nos dispusimos a organizar nuestro trip al norte de Galicia.

 

Por medio de amigos en común nos pusimos en contacto con los Raz Boys. Nos comunicaron que tenían intención de salir al mar porque efectivamente las previsiones parecían buenas. Nos hizo una ilusión enorme porque podríamos formar equipo con la gente de aquí y por primera vez nos íbamos juntos a explorar y surfear. Por mi experiencia aunar esfuerzos siempre da buenos resultados, a todos los niveles. En último momento nos informan que por motivos personales no pueden venir. Una pena pero no pasa nada, ya habrá mas ocasiones para hacer tow-in juntos.

 

Comienza otra aventura por Costa da Morte. Parada técnica por Coruña para recoger unos amigos que se unen a la expedición y madrugón para ponernos rumbo a Lugar1. ¿Cual es el plan? Echar la moto en el puerto de Lugar1 para explorar por mar mientras otros van por tierra. Eric y su moto venían con una hora de retraso así que decidimos aprobechar el tiempo y subimos hasta el faro de Lugar1 desde donde se puede tener una buena perspectiva de varias rompientes. Ya teníamos una candidata frente al puerto pero sobraba tiempo así que tiramos de carta náutica para ver otras zonas próximas.

 

La metodológica es bien simple, las olas gigantes se producen por el impacto de la ondulación ante un cambio brusco de profundidad. Rocas próximas a la superficie (conocidas como bajos) condicionan la forma y evolución de la ola, no hay ningún secreto. Todos los bajos de piedra están marcado en las cartas náuticas y cualquier GPS es capaz de aproximarnos a una zona marcada sobre mapa. Para los que trabajamos en el mar esto es el pan de cada día. Tomando la carta 928 que abarca desde Las Illas Sisargas hasta Cabo Vilano marcamos 3 bajos interesantes e introdujimos una posición próxima en tierra sobre el GPS.

 

 

En el momento de montar en los coches sucedió otro regalo de la naturaleza, un arco iris completo con alguna sección doble. Entre risas y fotos comentó Jaime "esto es una señal".

 

Una vez más estábamos en ruta rumbo Lugar2 a más de 20km por carreteras secundarias con la incertidumbre de si encontraríamos alguna ola en condiciones. En el peor de los casos tendríamos una mejor perspectiva de la ola que vimos frente al puerto. Haciendo uso de la infraestructura de pistas de la central eólica conseguimos acceder a una punta de roca para asomarnos.

    

Llego la primera serie y se hizo la magia: un triangulo perfecto de derechas e izquierdas largando tubo para los dos lados. Imposible precisar el tamaño desde tanta distancia y sin referencia, pero a juzgar por lo lento que caía el labio eso era bastante grande.

 

A los pocos minutos observamos otro pico igual de perfecto muy cerca del primero. No interferían el uno con el otro, según la dirección de la serie rompía uno u otro.

 

Desde la lejanía parece uno de los spots más nobles que he visto en Galicia hasta ahora. Enseguida llame a Eric que estaba de camino a Lugar1 y le dije: "Eric encontramos un bajo de piedras con 2 picos perfectos, no tengo ni idea si es la misma que ya surfeó Axi porque no coinciden ni los paisajes ni la perspectiva, pero tenemos que surfear esto que no para de bombear tubos, nos vemos en el puerto de Lugar2 para echar la moto". Cuando llegamos al puerto hablamos directamente con varios marineros locales. Les indiqué sobre la carta donde era el bajo y que los puertos mas cercanos que yo veía en la carta eran el de Lugar2 y el de Lugar3. El marinero local muy amablemente nos informó que existe una pequeña rampa protegida muy cercano al bajo y que no tenia problema en llevarnos hasta allí. Una vez más sentía la emoción de cuando vamos a surfear una ola nueva, hasta que se destapó todo el pastel. Al llegar a ese pequeño puerto allí estaba Axi Muniain con su camión, su equipo y el barquero de Nemiña con el mismo barco que habíamos contratado en la anterior aventura. Todo empezaba a encajar. De casualidad tropezamos con la Izquierda del susodicho video de Axi.

 

No tardaron en abordarnos, cámara en mano. Primero fueron a por Eric y luego a por mi. Dispararon argumentos, cada cual parecía que tenia su papel bien ensayado, solo nos estaban esperando para darle al REC y acusarme públicamente de querer pisarles el trabajo en el que llevan trabajando "años".

 

Entre desconcierto, cortes e interrupciones intenté explicar como pude toda esta historia, pero Axi no atendía a razones, lo único que quería era hacerme cabeza de turco mientras grababan su vidiazo. Sometido a una presión inesperada hubo un momento en que me quedé callado y recapacité sobre la situación. Estoy acostumbrado a estar detrás del visor de la cámara, nunca delante del objetivo y de golpe me veo rodeado de cámaras, un surfista con un concepto equivocado sobre mi que no para de acusarme sin conocer la verdad, hasta el operario de cámara de Axi sumándose a la fiesta soltando frasecitas por medio para meter baza. En ese momento de reflexión me sentí el protagonista de un reality, un circo que rozaba lo absurdo. Axi buscaba que yo reconociese todas sus acusaciones falsas y yo solo quería cortar por lo sano con esa escena de salsa rosa, así que sonrisa en la cara y con toque de humor me puse al lado de Axi y mirando fijamente a la cámara dije algo como: "me llamo Bruno Novoa, soy un fotógrafo de Galicia y me dedico a perseguir a Axi Muniain para pisarle su trabajo, venga Axi, ya tienes tu video, puedes estar tranquilo". Los presentes rompieron a reír pero efectivamente Axi y su operario se retiraron al camión satisfechos con lo que habían grabado.

 

Fue una mañana tensa, muchas conversaciones cruzadas y alguna discusión. Tuve que escuchar cosas como "si lo haces por el dinero te damos 200 euros y te largas de aquí"..."este trozo de costa es mio"..."se te acabo el chollo como fotógrafo, tengo contactos y ya no vas a poder publicar más fotos en revistas españolas como 3sesenta o surfer rule"... "a ti no te vi nunca por aquí, no tienes derecho a estar aquí"... "pretendes pisar nuestro trabajo de años por una mierda de publicación"... "si osais entrar al agua podéis estar tranquilos que vais a encontrar todas las ruedas de la furgoneta en perfecto estado"... "tu no entiendes la filosofía del surfing y lo que supone buscar olas"... y una serie de cosas más graves que han llegado a mis oídos pero que por el momento voy a guardarme.

 

Después de un buen rato y varios intentos logré que Axi entablase una conversación normal conmigo. El destino nos hizo llegar a la misma ola que ya habían surfeado ellos y en la que supuestamente llevaban mucho tiempo trabajando. Jamás tuve intención de perjudicar el trabajo de nadie, no lo hice anteriormente con la aventura de Surf Europa... ¿Porque habria de hacerlo ahora? es una cuestión de ética profesional. Resignados y muy molestos proseguimos nuestra ruta por Costa da Morte viendo otras rompientes.

 

 

No quiero colgarme medallitas, me da igual encontrar una ola de primero o de décimo, es absurdo, las olas llevan miles de años ahí. Encontramos 2 picos muy buenos por nuestros propios medios sin que nadie nos llevase de la mano con la desafortunada casualidad de que era la misma ola que atesoraba Axi como propia. Respeto el localismo aunque no lo comparto, pero dentro del tow-in esto ya me parece inaceptable. No voy a tolerar que Axi Muniain ponga en tela de juicio mi profesionalismo. Desconozco si lo hacen por lucro o protagonismo, lo que si tengo muy claro es que yo no saco un duro de todo esto, el coche sigue tragando litros y para colmo tratan de ensuciar mi nombre sin molestarse en preguntar primero.  Desde el primer momento intenté fomentar el trabajo en equipo para surfear las olas gallegas que tanto potencial tienen y ahora tengo un nudo en el estomago por una situación que considero completamente injusta. No tengo ningún miedo de las amenazas de Axi Muniain, pienso que el tiempo pone a cada uno en su lugar. Todos los fotógrafos desean ver recompensada su inversion económica, pero por encima de eso prima el respeto y el orgullo de una aficción que se lleva en la sangre.


Por ultimo quiero aclarar que no deseo crear ningún conflicto con el pueblo vasco. Tengo grandes amigos vascos a los que siempre recibimos con los brazos abiertos, Todo mi desprecio va dirigido hacia Axi Muniain y su equipo que trazaron esta encerrona completamente fuera de lugar. No tengo nada que ocultar y la conciencia muy tranquila. Contar la verdad es lo único que puede hacer justicia sobre este conflicto. Juzguen ustedes mismos.


Bruno Novoa.

 

 
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